Aunque la presencia de ballenas jorobadas en el Mediterráneo se ha considerado inusual, se sabe que sus visitas se han incrementado en los últimos años. Hasta el momento, no había existido una razón clara que lo justificara.

Había varias opciones como la desorientación o el seguimiento de rutas migratorias de otras especies. Sin embargo, un estudio publicado por expertos de la Universidad de Sevilla y del Acuario de Sevilla señala que lo que motiva a estos cetáceos a entrar en estas aguas es la búsqueda de alimento.