Un paso clave en la historia de la humanidad fue la aparición de la locomoción bípeda en nuestros ancestros. El bipedismo supuso grandes cambios tanto en la organización social como en el desarrollo de la cultura. Cuándo y cómo apareció la capacidad de desplazarse de forma habitual sobre las dos piernas es un tema que ha intrigado a los investigadores desde hace mucho tiempo.

El pie de los primates tiene la función de agarrar objetos y los huesos, las articulaciones y los tejidos blandos de esta extremidad evolucionaron para una máxima eficiencia de estas acciones. En este contexto, los humanos actuales somos bípedos obligados y hemos perdido, en gran medida, la capacidad prensil de los dedos de los pies que conservan el resto de primates.

Ahora, un equipo internacional de investigadores se ha fijado en cómo cambió la anatomía los dedos de los pies en el género humano a lo largo del tiempo para facilitar el bipedismo.