Más de 450 cables interoceánicos hacen posibles las comunicaciones de datos en toda la tierra.

Y desde hace mucho tiempo, porque el primer intento de hacer pasar una comunicación a través de un cable sumergido fue de Samuel Morse en 1840.

Hoy, más de siglo y medio después, los cables submarinos son pesadas estructuras que suelen estar compuestas por mazos de fibra óptica de unos tres centímetros de diámetro, cubiertos por vaselina, aluminio, policarbonatos, varios cables de acero trenzado y polietileno. Prácticamente irrompibles en condiciones normales. Absolutamente herméticos. Seguros. Fiables.