La velocidad del sonido es de 340 metros por segundo. Cuando se produce un sonido, llega hasta nuestros oídos a esa velocidad, se produce una frecuencia que hace vibrar el aire a un número determinado de oscilaciones por segundo, y los tímpanos a esa misma frecuencia. Pero si la fuente que produce el sonido se mueve, escucharemos una frecuencia diferente, y a eso es a lo que llamamos efecto Doppler.

Es la explicación científica de algo que conocemos y que nos sorprende: que el sonido de una ambulancia sea más agudo cuando se acerca, que cuando se aleja.