Cada vez tiene más mérito celebrar unas bodas de plata. Perdurar en una relación de pareja es cada vez más complicado, porque la relación en sí se ha ido complicando con el tiempo.

La ciencia establece tres tipos de matrimonio en la historia: cuando dos personas se casaban para satisfacer necesidades básicas de alimentación, hogar y reproducción. Una posterior, en la que empezaron a importar los sentimientos y la actual, en la que además también entran en juego las necesidades de realización personal y profesional de la pareja. Todo se complica, pero existe una fórmula sencilla para hacer perdurar al matrimonio.