Una de las cuestiones más importantes en las operaciones bélicas es conocer la posición del enemigo, para poder neutralizarlo.

Y localizar a un francotirador bien escondido, su posición y la distancia a la que se encuentra para poder neutralizarlo es básico; esencial para el éxito de una misión.

Por ello la industria bélica ha desarrollado distintos dispositivos con los que se equipan a las unidades militares precisamente para lograr saber de dónde vienen los disparos. Boomerang III es uno de esos dispositivos, y fue desarrollado para la guerra de Irak por la agencia norteamericana de defensa DARPA.