Tales de Mileto fue el primero en referirse al fenómeno del magnetismo en el siglo VII antes de Cristo. Ya se hablaba entonces, en aquella región del mundo, de unas piedras que atraían a otras piedras y al hierro, y que se daban en Magnesia (de ahí la raíz del término)

La inducción magnética se mide en teslas, en honor al científico. Y el imán más potente que existe está cerca de Marsella, en el proyecto científico ITER. Cuenta con 11’8 teslas, que es el equivalente a un millón de veces el campo magnético de la tierra.