La media de peso de los libros de texto está en torno a los 850 gramos por ejemplar, y un cuaderno pesa unos 250. Un estuche con lápices, bolígrafos y rotuladores, en torno a 400 gramos, y la merienda, no menos de 200 gramos.

Sumándolo todo, y teniendo en cuenta cinco asignaturas al día, un escolar puede cargar con más de siete kilos en la mochila cuando va cada mañana a clase.