Las células son capaces de protegerse para ganar tiempo y sobrevivir cuando su respiración se ve comprometida. La ciencia ha encontrado un mecanismo celular desconocido hasta ahora y que puede influir en episodios agudos, como los ictus y los infartos de miocardio, y en el cáncer.

La arquitectura de la mitocondria, y en concreto los pliegues con los que cuenta su membrana interna, actúan para alargar la vida de las células. La proteína Opa1, que mantiene estas estructuras, es también capaz de hacer que la célula siga produciendo energía en situaciones de déficit de oxígeno, modificando su funcionamiento.

Así se evita la muerte de las células y por tanto el deterioro de los tejidos. En órganos como el cerebro o el corazón este mecanismo tiene mucha importancia, ya que la ausencia prolongada de respiración puede tener consecuencias